La colección Kinthia

Pendientes de piedras naturales

De dos en dos, pero nunca idénticos: es la regla de los pendientes de piedras naturales, en los que uno lleva una veta de más y el otro un matiz algo más claro. Estas pequeñas diferencias firman un material que ningún molde reproduce. Gotas colgantes, anillas, aros o piedrecitas redondas: cada piedra encuentra aquí su gemela, con algún detalle de diferencia.

Algunas claves para elegir

Mostrando los 2 resultados

Glaphyra, pendientes gota de ónix negro

34,00 €

Bajo el lóbulo, estos pendientes dejan colgar una gota de ónix negro con facetas en estrella, bordeada por un marco dorado de bolitas y sujeta por un gancho liso.

Lepida, pendientes marquesa de turquesa

39,00 €

En estos pendientes, una turquesa en forma de marquesa, azul verdosa y veteada de marrón, cuelga de un pequeño aro con bisagra, dentro de un marco plateado cincelado de volutas.

El cuaderno Kinthia

Una piedra, un estilo,
tu historia.

Algunas claves para encontrar lo que se parece a ti.

Dos piedras casi gemelas

Para formar un par, se eligen dos piedras lo más parecidas posible, de la misma forma y el mismo tono. Las pequeñas diferencias que quedan son la marca de una piedra natural. Algunas piedras son reconstituidas: chips de piedra aglomerados, lo que permite formas y colores más regulares, y el jaspe se presta a menudo a ello.

Bajo el lóbulo o pegados a él

Los modelos colgantes dejan que la piedra se balancee bajo el lóbulo al menor movimiento de cabeza. Los pendientes de botón, más discretos, la colocan directamente sobre la oreja, y los aros rodean el lóbulo. También hay pares asimétricos, que combinan dos motivos distintos. Las formas van de la gota a la anilla, del círculo recortado a la luna, pasando por el mandala.

Materiales fáciles de llevar

Los hay de acero inoxidable, de plata, chapados en plata o chapados en oro, y algunos son sin níquel, un detalle que conviene comprobar en cada ficha. En cuanto a las piedras, aparecen el ojo de tigre, el cuarzo rosa, el ónix negro o la amatista, tanto en cabujón como en gota.

Elegir para otra persona

Unos pendientes se eligen según el estilo de la persona más que por la piedra. Una piedrecita redonda va bien a quien ya lleva muchas joyas, una gota colgante a quien le gusta que un detalle atraiga la mirada. Y para un primer regalo, un color sobrio, negro o rosa pálido, es una apuesta segura.

Todo sobre la colección