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No todos los videntes son estafadores. Estos son mis consejos para comprobar que la persona a la que vas a consultar es profesional: precio, duración, ética y señales de alarma.
Hoy he escuchado con atención el informativo del mediodía. El presentador hablaba de los marabúes asociándolos a los «videntes» y añadiendo «estafadores». No es que me sorprenda mucho, pero todavía hoy hay quien confunde «vidente» con «estafador»… Es volver a meter a todo el mundo en el mismo saco.
Es importante repetir que no todos los videntes son estafadores. Existe una minoría que se aprovecha de la angustia de personas vulnerables para sacarles todo el dinero posible e inimaginable, hasta endeudarlas… Para eso, solo hay una solución: presenta una denuncia. Hay que acudir a la justicia cuando te encuentras en este tipo de situación. Pide ayuda a las asociaciones de consumidores, que podrán asistirte, orientarte y aconsejarte gratuitamente.
Estos pseudoprofesionales, que abusan de la confianza ajena, arruinan la imagen de los videntes, lo que crea confusión en todo el mundo y hace que la profesión esté desacreditada y sea objeto de burla del gran público.
¡Por favor, que dejen de asociar a los videntes y médiums con estafadores! Hay estafadores en muchas profesiones… No es nada nuevo.
Para evitar cualquier tipo de problema, es importante que compruebes si la persona a la que quieres consultar es profesional. ¿Cómo saberlo? Los puntos que voy a enumerar no son una garantía al cien por cien, pero te permitirán formarte una opinión. Además, contamos con una plataforma especializada en la consulta de videncia online.
Todos los expertos presentes en la plataforma los evaluamos nosotros, pero también quienes los consultan. Puedes hacer consultas de videncia por chat y por correo electrónico. En ese caso, todo se hace por escrito. Es mucho más discreto que una consulta de videncia por webcam o que una videncia por teléfono. Con estas dos la discreción es menor, pero pueden crear un vínculo más fuerte y mejorar la percepción del vidente. Todos los consejos que siguen se aplican en nuestra plataforma. El coste está controlado y los profesionales, seleccionados. La complacencia no tiene cabida, ni el abuso de confianza. Aun así, te recomendamos mantener la cautela y avisarnos de cualquier comportamiento sospechoso. La vigilancia debe seguir presente en tu mente.
1/ Si consultas o piensas consultar a un médium o vidente, no dudes en hacerle tus preguntas: el precio y la duración de la sesión. ¡En un profesional no hay tabúes! Debe indicarte un precio fijo y el tiempo que te dedicará. Si no obtienes una respuesta clara y precisa, vuelve a preguntar. Si te topas con un muro, sigue tu camino. Otras preguntas posibles: el método o los métodos utilizados, el lugar de la consulta…
2/ Fíjate en el precio: no debe ser desorbitado. Un médium no garantiza en ningún caso sus resultados. Nunca te dirá que está seguro al cien por cien.
3/ Un buen vidente o médium te dirá que no si vuelves demasiado a menudo, con demasiada frecuencia, o si haces demasiadas veces la misma pregunta. Un profesional te marcará límites claros y precisos desde el principio, y se atendrá a ellos. Es su ética y su forma de concebir el esoterismo.
4/ Un profesional no abusará de tu confianza. No te prometerá el retorno del ser amado, ni que el sida desaparecerá por milagro.
5/ En la mayoría de los casos, un profesional no vuelve a contactarte después de una sesión (salvo casos excepcionales bien definidos). Eres tú quien debe contactarle si quieres volver a verle. No te llama por teléfono para proponerte una nueva consulta.
6/ Un profesional nunca te dictará su forma de pensar ni influirá en tu juicio. Un profesional debe explicarte que en la vida nada es inamovible. Puedes influir en tu destino en cualquier momento. Lo que diga el médium o vidente nunca es seguro.
7/ Un profesional no te fuerza la mano para que consumas más. Eres tú, y solo tú, quien decide. Sin embargo, el profesional puede guiarte en tu elección, pero en ningún caso imponerte nada.
8/ En ningún caso un médium, magnetizador, vidente o radiestesista te obligará, impondrá o pedirá que te desnudes. Como mucho, el magnetizador puede pedirte que te quites una capa de ropa superficial (abrigo, chaqueta, jersey…), pero no debes quedarte sin ropa a su merced.
9/ Si lo que te preocupa es tu cuerpo: un profesional nunca te aconsejará que dejes lo que te ha prescrito tu doctor, ni te dará consejos en ese terreno. Te aconsejará que acudas a un profesional sanitario. Si te encuentras con alguien que vende piedras y te dice que las piedras que piensas comprar lo arreglan todo, ¡vete! La litoterapia (el poder de las piedras y los minerales) es una tradición simbólica y en ningún caso sustituye lo que te haya prescrito tu doctor.
10/ El boca a boca sigue siendo, aun así, la mejor forma de asegurarte de no caer en manos de un estafador.
Un pequeño artículo, pues, para darte algunas pistas, algunos consejos para saber si la persona a la que consultas es profesional o no.
Mantén los ojos abiertos. No te fíes de cualquiera.
Terminaré con esta observación:
A quienes creen que un médium o vidente (u otros) tiene un «Don» y que no debe cobrar: es sencillamente falso. Todo trabajo merece un salario. Hoy en día no se paga un alquiler con tres gallinas, un pato y una cesta de huevos. El trueque ya no existe. Para cubrir sus necesidades, pero también para pagar las facturas, un profesional necesita dinero. Es como tú. Tiene una vida y facturas que pagar.
Cada persona puede desarrollar sus capacidades.
Entonces, ¿por qué no tú?
Una pregunta, una experiencia, otra forma de verlo… El descubrimiento continúa también en el intercambio.
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