¿Cómo no influir en tu péndulo de radiestesia?

Punta cónica de un péndulo metálico que traza una espiral en la arena fina
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Acabas de comprar un péndulo o de fabricar tu propio péndulo artesanal y te preguntas si puedes influir en él y en sus respuestas. Haces bien. Estás en el lugar adecuado para hablar de ello.

El péndulo es una herramienta adivinatoria muy sencilla que cualquiera puede manejar sin ninguna dificultad. Por eso se ha vuelto tan popular. Pero, como todo, necesita unas instrucciones de uso para entender bien esta herramienta adivinatoria y sacarle más partido.

Recordémoslo: el péndulo adivinatorio es una herramienta que procede de la radiestesia. La radiestesia es una disciplina que se propone estudiar las ondas que nos rodean y que no percibimos a simple vista. El péndulo pasa a ser entonces una herramienta valiosa para traducir esas ondas imperceptibles en una respuesta clara y nítida: sí, no o quizá. Si quieres una respuesta inmediata y gratuita, nuestra página dedicada al péndulo sí o no puede ayudarte. Si quieres más precisión, no dudes en elegir a uno de nuestros expertos para una consulta de videncia por teléfono, por webcam o incluso una videncia por correo electrónico. Nuestros expertos también usan el péndulo, pero además otros soportes para darte las respuestas más claras posibles.

Como sostenemos el péndulo con la mano, es posible que nuestro cuerpo, con micromovimientos, induzca una respuesta en lugar de otra. Hay que ser prudente y protegerse de ello.

No uses el péndulo si sientes una emoción demasiado intensa, para no influir en él

Para manejar el péndulo, tienes que estar en buenas condiciones. Piensa en una campeona olímpica. Si está demasiado cansada, demasiado nerviosa, demasiado pendiente de su estado de ánimo, su actuación lo notará enseguida. Contigo pasa exactamente lo mismo.

Así que, si sientes demasiado disgusto, cansancio, agotamiento o nervios (o cualquier otra emoción negativa), no uses el péndulo. Acabarías influyendo en su respuesta. Y la respuesta podría disgustarte todavía más, sobre todo si no te conviene.

Solo debes usar el péndulo si tienes un buen estado de ánimo y si, además, eres capaz de vaciar la mente. Si no se dan estas condiciones, espera a un día mejor.

La respuesta del péndulo adivinatorio es clara para tu futuro. Por eso, sobre todo, no la contamines con emociones que te alteran y no te dejan leer el futuro con serenidad.

¿Cómo combatir un estado de ánimo negativo?

Aceptar la emoción que sientes te permitirá, ante todo, asimilarla mejor y, por tanto, entenderla mejor. Mira tu emoción como una nube. No intentes controlarla ni centrarte en ella esperando que se vaya de inmediato. Solo se irá cuando seas capaz de digerirla. Mira, pues, cómo pasa tu emoción, como una nube. El viento sopla y se la llevará con naturalidad.

Si de verdad no consigues combatir un estado de ánimo negativo, haz otra actividad (¡como deporte, para desahogarte!). Después, cuando sientas más tranquilidad, podrás volver a intentarlo con el péndulo.

No uses nunca el péndulo si no estás en buenas condiciones. Aunque alguien te presione porque quiere su respuesta. Lo que cuenta es que la respuesta sea lo más fiable posible, ¿no? Así que, si no lo sientes, no lo hagas. Esa persona lo entenderá (o no). Si no lo entiende, es sencillamente que no debía obtener la respuesta a través de ti. No hay nada más que pensar.

Saber vaciar la mente o meditar

Lo hemos visto brevemente más arriba: la necesidad de poder vaciar la mente. Como es importante conectar con tu péndulo para leer bien su respuesta, tienes que ser capaz de aislar tus propios pensamientos. Así, cuando manejes el péndulo, tienes que dejar a un lado lo que piensas.

Para ello, necesitas un estado de ánimo sereno, en paz, en el que puedas pensar solo en la pregunta que te ocupa.

Para favorecer ese estado de ánimo, te aconsejamos recurrir a la meditación. La meditación te ayudará a aquietar la mente, a estar presente y a saber abstraerte de todo lo que te rodea.

Para ello, piensa también en el entorno: nada de distracciones, nada de ruido, nada de luz demasiado intensa y tampoco ropa que te apriete… No dudes en quemar un poco de incienso si te apetece: todo lo que pueda serenarte merece la pena usarlo y favorecerlo para sentirte a gusto.

¿Cómo vaciar la mente para no influir en el péndulo?

Meditar se aprende. Nadie se convierte en maestro de la meditación en 3 días. Podrás leer todos los libros del mundo, pero si no lo experimentas, no lo conseguirás. Tómate tu tiempo, busca un momento propicio para detenerte, haz silencio en tu interior y deja la mente en el vestuario. Necesitas dedicarte ese tiempo solo a ti, y la relajación puede llegar al final del camino.

Cuanto más medites, antes serás capaz de entrar en un estado meditativo y, por tanto, de manejar el péndulo con más facilidad. La experiencia es tu mejor aliada para no influir en el péndulo.

No intentes responder antes que el péndulo

No lo olvides: quien debe responder es el péndulo, no tú en primer lugar. Por eso cuesta no tener una respuesta ya hecha o no adivinar de antemano la respuesta del péndulo. Solo eres un simple instrumento que va a indicar la respuesta del péndulo. No se te pide tu respuesta, se te pide la del péndulo.

Piensa simplemente en el enunciado de la pregunta. No des tu opinión. Mantén la concentración en la pregunta que haces. Después, con un estado de ánimo neutro, tendrás la respuesta a tu pregunta.

Es evidente que, si la pregunta te implica directamente, te costará mostrar esa famosa neutralidad. Porque muy a menudo queremos que la respuesta sea positiva para nosotros (aprobar un examen, quedarse embarazada, encontrar trabajo, encontrar el amor…). Si no eres capaz de encontrar esa neutralidad necesaria, no hagas la pregunta. Correrías un gran riesgo de influir en la respuesta.

Cuando se usa el péndulo, hay que aceptar recibir respuestas que no siempre nos gustan…

Consejos para no inducir una respuesta

Sencillamente, no hagas una pregunta que te implique emocionalmente o cuya respuesta pudiera provocar un auténtico cataclismo. Si usas el péndulo, es que debes estar en disposición de enfrentarte a respuestas que no te convienen.

Si te sientes capaz de oírlo todo, adelante. Si el miedo te frena o sencillamente no lo sientes, no lo hagas: nada te obliga.

Porque no hay nada más terrible que recibir una respuesta a la que no estamos en condiciones de enfrentarnos. De todos modos, si haces tu pregunta con demasiada implicación, tu cuerpo o tu mente harán de obstáculo y te darán la respuesta que esperas. Pero ¿quién tendrá más culpa? ¿Tú, que usaste un péndulo para que te diera la respuesta que esperabas, o tú, que sencillamente no respetaste una ética sólida?

Si de verdad quieres una respuesta, pide a una persona cualificada que haga el trabajo por ti. Así tendrás tu respuesta y te «librarás» de la carga afectiva de tu pregunta.

No muevas el antebrazo

La otra posible influencia es tu propia postura. Porque la posición que mantienes puede afectar a las oscilaciones del péndulo.

Conviene, por tanto, adoptar una postura que no perturbe el movimiento del péndulo, que así tendrá más libertad para ir hacia un lado u otro.

Parece una tontería, pero nunca lo repetiremos lo suficiente.

Para que el brazo y el antebrazo estén en las mejores condiciones posibles, te aconsejo apoyar el codo en una mesa donde tengas comodidad y espacio libre suficiente para que las oscilaciones del péndulo sean más claras y no las frene un vaso, un bote de bolígrafos…

Ten muy presente que, pase lo que pase, es imposible tener el antebrazo completamente inmóvil. No puedes eliminar del todo los movimientos de tu cuerpo, pero sí puedes eliminar fácilmente algunos movimientos parásitos con tu simple postura.

Cómo sujetar bien el péndulo adivinatorio

Evita estar de pie. Evítalo también si no estás en una posición cómoda.

Apoya el codo en una superficie plana y con espacio. Sujeta el péndulo en una posición en la que te sientas a gusto. Deja que cuelgue tranquilamente. Primero va a conocer el entorno que ahora es el suyo. Después, cuando sientas que ha llegado el momento, para ti y para él, pídele que te muestre el sentido del sí, del no y del quizá. Luego haz tu pregunta, con claridad.

Conclusión

En resumen, sí: es difícil no influir en un péndulo. Los principales obstáculos suelen ser nuestra mente, nuestro inconsciente y nuestra postura. Una vez eliminados esos obstáculos, tendrás más posibilidades de no influir en tu péndulo. Ahora ya sabrás responder fácilmente a la pregunta «¿cómo no influir en el péndulo?».
Cuanto más favorables sean las condiciones, más fiables serán las respuestas del péndulo. Y para eso, nada como la experiencia: cuanto más practiques, mejores serán tus posibilidades de éxito.

Aun así, no dudes en combinar tu péndulo adivinatorio con otra herramienta adivinatoria para obtener una respuesta más elaborada. El péndulo responde con un simple sí, no o quizá. En cambio, un soporte adivinatorio (Oráculo de Belline, Oráculo Azul, Tarot de Marsella, Tarot chino) podrá desarrollar su respuesta y darte más consejos y más elementos de información… La respuesta será así más completa para entender mejor la situación.

Y tú,
¿qué opinas?

Una pregunta, una experiencia, otra forma de verlo… El descubrimiento continúa también en el intercambio.

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